Fernando Charry Lara

1920-2004

La obra poética de Fernando Charry Lara [Bogotá, 1920-2004] es exigua y con muchas ostensibles resonancias de sus poetas más amados: Arturo, Cernuda, Villaurrutia o Paz. En el prólogo que puso a sus poesías completas de 1989 dice que los primeros poemas que leyó y le impresionaron fueron de José Asunción Silva, las rimas de Bécquer y los simbolistas Georges Raymond Constantin Rodenbach y Albert Samain, que le aprehendieron "con su melancolía y su acento otoñal a quien desde una ventana solitaria se acompañó de la llovizna sobre viejos tejados o soñaba ciudades desconocidas más allá de la prodigiosa colaboración de los atardeceres bogotanos". Una poesía mustia, desganada, casi ausente del mundo, o viviendo en un mundo de fantasmas donde los lugares y las gentes existen apenas merced a la piedad con que son mirados por el poeta, una poesía que pareciera la replica vivaz de las pinturas de Edward Hooper, a quien Charry no admiró ni celebró nunca. Uno de sus poemas de su segundo libro, Los adioses (1963), sobre un par de cuerpos que yacen al lado de una carretera, es testimonio, casi el único en la poesía colombiana, de la violencia de los años cincuenta. Porque, como ha dicho Cobo Borda: “Esta poesía, que combatía con fervor el posible olvido de la dicha y de los cuerpos que la encarnaban con su jubilosa rebeldía ve surgir, en su trasfondo, las afrentosas siluetas de un país de sadismo y pesadumbre. Con razón Charry Lara habló de la crisis del verso en Colombia ante la magnitud del desastre no sólo ético o social sino humano sin adjetivos. Bestias exterminándose con sevicia”.

Doctor en Derecho y Ciencias Políticas por la Universidad Nacional, Fernando Charry Lara fue director de la Radiodifusora Nacional y el Departamento de  Extensión Cultural de la Universidad Nacional, miembro del consejo de redacción de Mito, Eco y Golpe de Dados y colaborador de diversas publicaciones. Ejerció el derecho en una compañía de productos lácteos.  Fue miembro de número de la Academia Colombiana de la Lengua y miembro honorario del Instituto Caro y Cuervo. En el año 2000 ganó el Premio Nacional de Poesía José Asunción Silva y en el 2003, la Universidad de Antioquia le otorgó  el Premio Nacional de Poesía. Tenía 73 años.

Harold Alvarado Tenorio